QUIET VILLAGE EXOTICA

Tengo una nueva canción que me ronda día y noche y no me deja parar de crear. Se llama «Tune from Rangoon» y es de Martin Denny.

No, la canción en sí no es nueva, es de 1959. Tampoco es nueva para mí. En realidad, somos viejas conocidas.

Lo que es nuevo es que ha resurgido en mi vida cuando yo estaba buscando otra cosa. Serendipia, que lo llaman.

Llevaba mucho tiempo sin escucharla y se me acercó hace un par de días. Me dijo «Hey, ¿te acuerdas de mí?» y se instaló en mi cabeza day and night hasta que, sin demasiada resistencia por mi parte, decidí ponerme a trabajar en ella. Y, muy, muy pronto, será la nueva banda sonora de nuestras clases de EXOTICA

 

EXOTICA MISS MAMBO

 

Para mí, trabajar con música tiene un proceso lógico: la canción viene a mí y yo dejo que mi imaginación cree belleza. La mayor belleza posible.

Cuando soy yo la que va en búsqueda y captura de la canción o, como cuando en el pasado taaantas veces he trabajado «por encargo» y he tenido que hacer el show sobre una música impuesta… hummmm, no funciona igual.

Cuando quiero crear un show, la música viene sola. La escucho y mi cuerpo por dentro empieza a bailar. Siente, se mueve, se emociona, se enamora, CREA.

Tengo un laaargo historial de canciones que llegaron a mí para que yo las pusiese sobre un escenario. Muchas. Pero me acuerdo vívidamente de algunas en especial. Esas que me emocionaron tanto, pero tanto, tanto, que es como si una inspiración divina hiciera el trabajo de creación por mí. Por poner un pequeño ejemplo:

«Vaudeville Love» de The Boo Devils, «Fat Dog Mendoza» de Dead Capo, «Camel Rock» de Mike Barbwire, «Let’s get the Chicken Fried» de Pike Cavalero, «Jungle Eva» de TT Syndicate, «Destruction» de The Rumblers…

 

Esas canciones fueron para mí. Para mis puestas en escena.

Pero para los ejercicios de la Escuela tengo más que me vienen ahora mismo a la cabeza: «G String Murders» de Los Mambo Jambo, «Hatari» de Henry Mancini, «Dinner at Dracula’s» de The Rhum Runners, «Laughing at Me» de Lynn Conner, «Take It Easy» de Abbe Lane con Tito Puente, … buf, and more, and more, and mooooore

 

Elegir la canción perfecta es como un flechazo. Es como si la canción me eligiese a mí.

Y eso es lo que me ha pasado con «Tune from Rangoon« de Martin Denny. Vieja conocida, nueva amante. Muy pronto en nuestras clases.

La canción, como decía más a arriba se publicó en 1959. Y, aunque fue Martin Denny quien la interpretó al piano y la incluyó en su álbum «Quiet Village» (uno de mis favoritos), su compositor es otro de los grandes «padres» de la EXOTICA (para mí, el más grande de todos) Les Baxter.

Si te apetece, hablaremos de él otro día. Y de lo que para mí supuso una de sus grandes joyas, «Lust«, otro de mis flechazos.

 

Por supuesto, que se puede trabajar de otras maneras.

Esta es la mía. La que a mí mejor me funciona. Y cuando surge el flechazo, lo mejor que puedo hacer es dejarme llevar y crear y crear. Y crear. Porque, si no, la canción no me deja dormir hasta que no hago belleza con ella.

Sí, belleza. Así lo llamo yo. Porque del flechazo, sólo puede surgir el amor.

 

Y, a pesar de todo esto que te cuento, no hay nada, pero nada escrito. Tal vez tú tienes un proceso creativo distinto. Y me encantaría conocerlo.

 

LAS VEGAS
Fotografía de Pilar Martín Bravo

☛☛☛ Prácticamente todas las canciones mencionadas en esta entrada están seleccionadas en las listas de Spotify de La Alegre Miss Mambo Espero que las disfrutes.

 

Desde Rangoon,

Susie Mambo

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